«Mi app de fitness sabía que estaba embarazada antes que yo»

Ravika celebraba su cumpleaños durante unas vacaciones con su esposo cuando recibió una inusual alerta de su app de fitness.

Su anillo inteligente Oura -un dispositivo electrónico que rastrea la actividad física- indicaba que su puntaje de salud era bajo.

Su ritmo cardíaco había aumentado, su temperatura corporal era elevada y su variabilidad de la frecuencia cardíaca (VFC) había caído.

Pero Ravika se sentía perfectamente bien.

Cuando las estadísticas no mejoraron después de una semana, esta abogada de 34 años que vive en Inglaterra hizo unas búsquedas online y encontró una comunidad de mujeres que decían que sus apps de fitness les dieron señales de que estaban embarazadas, basadas en los datos que los dispositivos habían recopilado.

Una semana más tarde obtuvo un resultado positivo en su test de embarazo.

Después de sufrir unos calambres y recibir una notificación en su teléfono que le informaba que su cuerpo parecía estar bajo un estrés considerable, fue al médico.

Le dijeron que regresara en 10 días para tomar unos exámenes y determinar si el embarazo era saludable.

La espera fue agonizante e hizo que estuviera ansiosa revisando los datos en su rastreador de actividad, despertándose a las 4:00 am todas las noches «solo para actualizar mi app y ver si mis estadísticas continuaban bajas, si mi temperatura seguía elevada. Estaba aferrada a la esperanza de que fuera un embarazo viable».

Las estadísticas se convirtieron en una «obsesión», admite, y añade que se sentía «como una situación de vida o muerte».

Para muchas mujeres, la primera señal de que podrían estar embarazadas les llega por un retraso en la menstruación.

Pero Ravika está entre cientos de mujeres que reportan haber visto señales mucho antes, a través de los datos de sus rastreadores de actividad física.

Los dispositivos de actividad incluyen anillos inteligentes, relojes inteligentes y rastreadores colocados en el pecho.

En países como Reino Unido han aumentado su popularidad.

Según una investigación de YouGov (una firma internacional de análisis de datos en internet), 36% de los adultos británicos poseían y usaban un rastreador de actividad física para enero de 2026, lo que supone casi el doble que en julio de 2019.

La empresa finlandesa-estadounidense Oura registra las mayores ventas en el mercado de los anillos inteligentes, que también incluye las firmas Ultrahuman con sede en India, y RingConn ubicada en Hong Kong.

Pronóstico de abortos espontáneos y de embarazos

Una de las señales clave del embarazo es un cambio en la temperatura corporal, por lo que la mayoría de los dispositivos capaces de monitorearla son populares entre quienes buscan concebir.

En un ciclo menstrual típico, la temperatura corporal de una mujer aumenta tras la ovulación y desciende bruscamente justo antes de la menstruación.

Al inicio del embarazo, en cambio, suele mantenerse elevada. Por ello, si un dispositivo de seguimiento de actividad física mide la temperatura corporal, podría detectar esta señal temprana.

Además de revisar sus estadísticas, Ravika comenzó a leer publicaciones en Reddit de mujeres que afirmaban que su anillo Oura había anticipado no solo su embarazo, sino también un aborto espontáneo, a través de las notificaciones de «señales importantes» emitidas por el dispositivo.

Sofía, de 32 años, pasó por una experiencia similar. Perdió dos embarazos, ambos detectados primero a través de los datos de su anillo Oura, antes de quedar embarazada por tercera vez de quien hoy es su hijo de 5 meses.

La primera vez que quedó embarazada, a comienzos del año pasado, revisaba la aplicación todas las mañanas de manera obsesiva.

«Cuando me despertaba, buscaba ver cómo avanzaba la línea de temperatura. Una mañana vi en la aplicación que había bajado y así supe que algo no andaba bien», contó.

«Cuando sufrí el aborto espontáneo, ya estaba, en cierta medida, preparada por los datos que había visto».

Lo mismo ocurrió nuevamente tres meses después./BBC MUNDO