El ministro de Trabajo, Williams Bascopé, descartó la posibilidad de que el Gobierno recurra a un estado de excepción o a una salida de fuerza para resolver el conflicto social que mantiene a La Paz, El Alto y varias regiones del país bajo un prolongado cerco, con problemas de abastecimiento de alimentos, combustibles, oxígeno y medicamentos.
La nueva autoridad sostuvo que la prioridad del presidente Rodrigo Paz sigue siendo el diálogo y la búsqueda de acuerdos con los sectores movilizados, pese a las presiones de grupos que exigen medidas más drásticas.
“No podemos ser tan irresponsables de decir: ‘vamos a meter fuerza pública y nos agarramos a tiros todos’. Muertos de los movilizados, muertos de policías y militares. Al final todos son pueblo boliviano”, afirmó Bascopé en un programa de debate que divulgó este fin de semana radio Panamericana.
El ministro, que asumió funciones hace poco más de una semana y es considerado una de las piezas clave para acercar posiciones con organizaciones sindicales y campesinas, remarcó que ni la renuncia presidencial ni un estado de excepción constituyen soluciones viables para la crisis.
“Tenemos que sentarnos a dialogar. Dejen entrar alimentos, oxígeno y medicamentos a la ciudad de La Paz porque nos estamos lastimando entre bolivianos”, señaló.
Bascopé, de origen aymara y vinculado al altiplano paceño, advirtió que los bloqueos están golpeando especialmente a las familias campesinas, transportistas y pequeños productores que dependen de sus ingresos diarios. Mencionó el caso de pescadores y agricultores de las provincias paceñas que no pueden comercializar sus productos debido a los cortes de ruta.
“¿Cuánto está perdiendo ese hermano campesino, agricultor o pescador que hoy está bloqueado por una mala orientación de su dirigente?”, cuestionó.
El ministro también defendió el ‘Consejo Económico y Social de la Patria’, impulsado por el Gobierno como un mecanismo para construir políticas públicas con participación de organizaciones sociales, sindicatos, gremios, empresarios y gobiernos subnacionales. Según explicó, este espacio busca convertirse en un canal permanente para debatir proyectos, inversiones y demandas regionales.
“Es un espacio de discusión y construcción para que el Estado esté mucho más próximo a las organizaciones y al ciudadano”, afirmó.
En una las intervenciones, Bascopé también reconoció que el Gobierno pudo haber cometido errores durante los primeros meses de gestión y sostuvo que existe disposición para corregirlos.
“No podemos cerrarnos los ministros para decir que no hubo errores. Si hubo errores, estamos a tiempo de corregirlos”, manifestó.
El ministro atribuyó parte del conflicto a demandas legítimas mezcladas con posiciones que calificó de intransigentes y reiteró que el Ejecutivo está dispuesto a escuchar los reclamos de los sectores movilizados dentro del marco constitucional.
Asimismo, defendió la legitimidad del mandato de Rodrigo Paz, recordando que fue elegido con el 54,61% de los votos, equivalente a más de 3,3 millones de electores. En ese sentido, pidió respeto al orden democrático y llamó a evitar cualquier escenario de confrontación.
Las declaraciones de Bascopé se producen en momentos en que la Vicepresidencia, la Iglesia Católica, la Iglesia Evangélica y la Defensoría del Pueblo impulsan una nueva convocatoria al diálogo con la COB y los sectores movilizados que, a su vez, debaten internamente las condiciones para dialogar. /EL DEBER
