La moneda boliviana deja de ser referencia en las fronteras

Mientras en la frontera con Perú el boliviano prácticamente dejó de ser aceptado como medio de pago, en las zonas fronterizas de Tarija con Argentina el comercio continúa, aunque bajo nuevas reglas. En Bermejo predominan las transacciones en pesos argentinos y dólares, mientras que en Yacuiba los comerciantes adaptan diariamente la moneda de cobro según la volatilidad cambiaria. La incertidumbre económica ya golpea las ventas y obliga a replantear la dinámica comercial en las fronteras del país.

La depreciación del boliviano frente al dólar y la creciente incertidumbre sobre el mercado cambiario comienzan a dejar huellas visibles en las principales fronteras comerciales de Bolivia. Lo que hasta hace poco era una preocupación concentrada en el mercado financiero ahora se refleja en los puestos de venta, las casas comerciales y el intercambio cotidiano con los países vecinos.

El caso más extremo se registra en la frontera con Perú. En Desaguadero, uno de los principales pasos comerciales entre ambos países, comerciantes y proveedores peruanos prácticamente dejaron de aceptar el boliviano como medio de pago debido a la pérdida de valor de la moneda nacional y la incertidumbre cambiaria. Las operaciones se realizan principalmente en soles peruanos o dólares estadounidenses, mientras el boliviano pierde espacio en las transacciones.

En las fronteras tarijeñas con Argentina el panorama es distinto. Aunque el comercio continúa desarrollándose, los comerciantes reconocen que la devaluación del boliviano ha cambiado las reglas del mercado y obliga a reajustar constantemente los precios y la moneda utilizada en las operaciones.

Hasta el pasado fin de semana, 1.000 pesos argentinos se cotizaban a Bs 7,20 para la venta y Bs 7,00 para la compra. En tanto, el dólar frente al peso argentino se cotizaba a 1.580 para la compra y 1.600 para la venta; mientras que frente al boliviano alcanzaba Bs 11,30 para la venta y Bs 11,20 para la compra.

Bermejo: vender hoy para no perder mañana

En Bermejo, donde históricamente el intercambio con Argentina constituye uno de los motores económicos de la región, la volatilidad cambiaria se ha convertido en una preocupación permanente para los gremialistas.

La vicepresidenta de la Federación Regional Única de Trabajadores Gremiales de Bermejo, Clarisa Márquez, explicó que los comerciantes prácticamente trabajan con una cotización diaria del dólar debido a la pérdida de valor del boliviano.

A ello se suma una disminución del movimiento comercial. Márquez aseguró que las ventas cayeron considerablemente respecto a meses anteriores, situación que preocupa a un sector cuyos ingresos dependen exclusivamente de las ventas diarias.

Yacuiba: adaptarse a la volatilidad

A diferencia de Bermejo, donde el peso argentino gana cada vez más protagonismo, en Yacuiba los comerciantes optaron por una estrategia más flexible.

La presidenta de la Asociación 15 de Abril del Mercado Campesino, Reyna Plata Durán, explicó que la moneda utilizada depende del comportamiento del mercado.

«Cuando está el peso bajo, cobramos en bolivianos; cuando sube el peso, cobramos en pesos», señaló.

La dirigente aclaró que no existe un rechazo al boliviano como ocurre en otras fronteras, ya que la mayoría de los compradores continúa cambiando su dinero para adquirir productos en moneda nacional. Sin embargo, reconoció que el comercio se adapta constantemente a la evolución del tipo de cambio.

«Siempre vamos a ver lo que conviene», sostuvo.

No obstante, la volatilidad cambiaria también golpea a esta región. Plata aseguró que el comercio permanece estancado y que la crisis económica redujo considerablemente las ventas.

La situación se agrava por la dificultad para conseguir dólares en el sistema financiero formal. Según la dirigente, la divisa estadounidense prácticamente desapareció de bancos y casas de cambio, obligando a muchos comerciantes a recurrir al mercado informal para abastecerse.

Dos fronteras, realidades distintas

Aunque ambas ciudades mantienen un intenso intercambio con Argentina, las condiciones comerciales difieren significativamente.

Mientras Bermejo goza de una dinámica fronteriza más flexible, Yacuiba enfrenta mayores controles aduaneros y restricciones para el movimiento de mercancías, situación que, según los gremialistas, limita el ingreso de compradores argentinos.

Plata pidió a los legisladores del Chaco que representan a la región en la Asamblea Legislativa gestionar condiciones similares a las que tiene Bermejo para incentivar el comercio en Yacuiba. A su criterio, una flexibilización de los controles permitiría incrementar el flujo comercial y aliviar la difícil situación económica que atraviesan los comerciantes locales.

Proponen reducir el déficit fiscal y reactivar las reservas

La aplicación del tipo de cambio flexible, la escasez de reservas internacionales y la falta de medidas económicas de fondo continúan debilitando la confianza en la moneda nacional, según el economista Víctor Hugo Figueroa. El especialista sostuvo que la recuperación del boliviano dependerá de decisiones estructurales que devuelvan certidumbre a los agentes económicos.

La creciente desconfianza hacia el boliviano, evidenciada en los últimos días en algunas zonas fronterizas del país, donde comerciantes prefieren operar con monedas extranjeras, refleja problemas estructurales de la economía boliviana que aún no han sido resueltos, afirmó Figueroa.

El especialista explicó que la pérdida de confianza en la moneda nacional no responde únicamente a lo que ocurre en las fronteras con Perú o Argentina, sino a un conjunto de factores económicos que se vienen acumulando desde hace varios años y que se profundizaron tras la implementación del régimen de tipo de cambio flexible.

Figueroa recordó que, desde la entrada en vigencia del tipo de cambio flexible, el pasado 29 de junio, la cotización del dólar ha mantenido una tendencia ascendente sin registrar descensos, situación que, a su juicio, refleja el deterioro del valor del boliviano.

«Desde que se entiende la flexibilidad, el tipo de cambio debería subir y bajar, pero en ningún momento ha sucedido respecto a la baja. Todo este tiempo ha seguido subiendo y eso demuestra que la moneda boliviana ha ido perdiendo estabilidad frente al dólar», sostuvo.

El economista indicó que esta situación se suma a otros problemas estructurales, como la disminución de las Reservas Internacionales Netas (RIN) del Banco Central de Bolivia y el déficit fiscal, factores que, según dijo, continúan generando incertidumbre tanto dentro como fuera del país.

A su criterio, la modificación del régimen cambiario no respondió a una mejora de la economía nacional, sino al reconocimiento de que el antiguo tipo de cambio oficial ya no reflejaba la realidad del mercado.

Figueroa sostuvo que, mientras no se adopten medidas económicas de mayor alcance, la presión sobre la moneda nacional continuará.

El economista recordó que el Gobierno anunció un paquete de medidas económicas cuya aplicación depende de la aprobación de proyectos de ley en la Asamblea Legislativa. Sin embargo, señaló que esas medidas todavía no se concretaron.

Asimismo, consideró insuficiente la devolución parcial de depósitos en dólares anunciada para algunos ahorristas, al señalar que se trata de montos reducidos con escaso impacto sobre la economía nacional.

«Todas estas situaciones generan que la moneda boliviana ya no sea preferida por el público y exista una tendencia hacia el uso de la moneda norteamericana», afirmó.

Respecto a las condiciones necesarias para recuperar la estabilidad del boliviano, Figueroa sostuvo que será indispensable restablecer la confianza de los agentes económicos mediante políticas fiscales y monetarias coherentes.

«El Gobierno debe asumir las medidas que desde hace tiempo vienen reclamándose. Eso le dará estabilidad a la economía y generará confianza entre empresarios, trabajadores, inversionistas y la población en general», manifestó.

Entre las acciones que considera prioritarias mencionó la reducción del déficit fiscal, la recuperación de las reservas internacionales, una estrategia de reactivación económica y la aplicación de políticas públicas consistentes que permitan fortalecer el sistema financiero./EL PAÍS TARIJA