La Cámara Nacional de Industrias (CNI) emitió un comunicado el 2 de abril de 2026, donde rechazó la propuesta de la Central Obrera Boliviana (COB) para incrementar el salario mínimo nacional (SMN) en un 20%. Este rechazo se basa en preocupaciones sobre la economía de las empresas y la industria boliviana.
La CNI argumentó que los industriales “rechazan absolutamente” la solicitud de incremento salarial, advirtiendo que esta medida podría provocar inflación, inestabilidad social y una crisis económica aún más profunda. En su comunicado, expusieron varias razones:
- El Gobierno Nacional ya otorgó un incremento del 20% al SMN, con carácter retroactivo al 1 de enero de 2026, para compensar la pérdida del poder adquisitivo debido a una inflación del 20,4% en 2025.
- Un nuevo aumento podría disparar la inflación y agravar la crisis económica; organismos internacionales reportaron un decrecimiento del PIB boliviano entre -1% y -1,5% en 2025.
- Aumentaría el riesgo país, que había descendido a 4.500 puntos en marzo de 2026 desde más de 22 mil puntos en agosto de 2024, lo que podría desincentivar la inversión privada y encarecer el financiamiento externo.
- Colocaría a Bolivia con el tercer salario mínimo más alto de Sudamérica, superando a países como Colombia, Ecuador, Perú, Brasil, Argentina y Venezuela, distorsionando así su competitividad.
- Impulsaría el contrabando, que actualmente supera los $us 3.300 millones anuales, erosionando aún más la competitividad frente a productos ilegales.
La CNI enfatizó que antes de considerar aumentos salariales, Bolivia necesita implementar medidas urgentes para reactivar y crecer económicamente.
En este contexto, Mario Argollo, secretario ejecutivo de la COB, confirmó que su propuesta busca “reponer” el valor adquisitivo del salario debido a los efectos económicos adversos del año pasado y a la eliminación de subsidios a los hidrocarburos que impactaron los precios de productos básicos. (LA PATRIA)

