Los cortes de internet perturban la vida cotidiana en Rusia, alimentando los temores de una represión digital

Responder a un mensaje de un amigo, pedir una pizza o solicitar un taxi con un dispositivo móvil pueden parecer tareas sencillas en una ciudad del siglo XXI totalmente conectada como Moscú.

Sin embargo, los residentes de la capital rusa están descubriendo que sus teléfonos inteligentes han perdido funcionalidades debido a un apagón sin precedentes del internet móvil.

Rusia lleva tiempo aplicando cierta censura digital, prohibiendo aplicaciones de redes sociales como Facebook e Instagram. Pero desde principios de marzo, Moscú ha sufrido cortes de internet y de telefonía móvil sin precedentes.

Los residentes de la capital, una ciudad de 13 millones de habitantes, se quejan de no poder desplazarse por el centro ni usar sus aplicaciones móviles favoritas.

Las interrupciones parecen haber dificultado aún más las llamadas de voz y el envío de SMS. Algunos están comprando por pánico walkie-talkies, mapas de papel e incluso buscapersonas.

El último bloqueo se suma a esfuerzos similares en todo el país.

Durante meses, las interrupciones del servicio de internet móvil han afectado a las regiones rusas, particularmente a las provincias fronterizas con Ucrania, que ha llevado a cabo incursiones y ataques dentro del territorio ruso para contrarrestar la invasión a gran escala de Rusia.

Algunas regiones han reportado no tener acceso a internet móvil desde el verano.

Pero los apagones más recientes han afectado a los principales centros de riqueza y poder del país: Moscú y San Petersburgo, la segunda ciudad más grande de Rusia.

Las autoridades afirman que el bloqueo del servicio de internet móvil en la capital y otras regiones forma parte de un esfuerzo de seguridad para contrarrestar los “métodos cada vez más sofisticados” de los ataques ucranianos.

A diferencia de Irán, donde las autoridades han impuesto un bloqueo generalizado, en Rusia el acceso a internet no está completamente restringido.

En la capital y en otras partes del país, los rusos pueden acceder a la red mediante Wi-Fi.

Algunos rusos han respondido con humor viral en internet: las redes sociales están inundadas de chistes y memes sobre el envío de cartas por palomas mensajeras o el uso de teléfonos inteligentes como paletas de ping-pong.

Sin embargo, las interrupciones del servicio también han tenido graves consecuencias en la vida real.  (CNN)