El transporte de Quillacollo se mantiene en estado de alerta ante la crisis económica y el desabastecimiento de diésel que afecta al sector. El ejecutivo de la Central del Transporte de Quillacollo, Freddy Lara, informó que aguardan la conclusión del estado de excepción para participar de un ampliado nacional y definir acciones junto a sus organizaciones matrices.
El dirigente señaló que el sector busca evitar medidas como los bloqueos para no perjudicar a la población, aunque advirtió que el malestar continúa creciendo entre las bases.
Lara explicó que la escasez de diésel afecta principalmente al transporte público masivo y al transporte pesado, debido a las largas filas en los surtidores y las pérdidas económicas que generan.
El sector exige un abastecimiento regular y continuo de combustible para garantizar la prestación del servicio y evitar una eventual paralización./RADIO URBANA

