Tiene 34 años y ya trabajó con Scorsese, Eastwood, Jarmusch y los Coen. Es el malvado conflictuado de Los últimos Jedi.

"Star Wars": Adam Driver: "¿Asesinar a Han Solo? Fue ¡genial!"

12/19/2017 - 07:45
Clarín

Encontrarse con una estrella ascendente, a solas, sin siquiera los pegajosos agentes de prensa en una inmensa suite de un hotel en el Downtown de Los Angeles puede parecer amenazante. Y cuesta ver a Adam Driver como un personaje en el que lo maligno le salga por los poros.

Por de pronto es altísimo (1,89 m), tiene el cabello un poco más corto que cuando interpreta a Kylo Ren en Los últimos Jedi, el nuevo Episodio VIII de la saga de Star Wars que acaba de estrenarse y que tuvo el segundo arranque más fuerte de la historia en el cine de Norteamérica, con sus US$ 220 millones... detrás de El despertar de la Fuerza.

Luego de la presentación formal, para la que el actor de Paterson y Silencio, un hombre que alterna más cine independiente -un Jarmusch, un Scorsese- que superproducciones hollywoodenses, se pone de pie y saluda con afecto, agradece que se lo reconozca por trabajar con esos monstruos del cine y tras reconocer que “no conozco nada de la cultura de tu país, ni tengo algún contacto con la Argentina, porque nunca fui”, comienza a desmentir todo lo que la web jura que es cierto.

-Leí en IMDB -la Biblia de Hollywood en Internet- que tu padre tenía raíces en Sudamérica.

-No que yo sepa.

-¿Es cierto que ibas a ser Lex Luthor en “Batman v Superman”?

-No es cierto. Hasta donde yo sé…

-Ok. ¿Qué podemos esperar de Kylo Ren, en “Los últimos Jedi”?

-De mi personaje… Creo que es como cualquier persona, probablemente no ha pasado tanto tiempo entre una película y otra, y no ha podido atravesar cierto proceso. Está en una primera parte de una crisis de fe. Con el tiempo, al ser más grande, tenés más experiencia. Y tal vez una decisión que tomaste te está desafiando de alguna manera. Y él está en ese momento al comenzar la película. Las expectativas que tiene, haber matado a Han, su padre, lo afecta, piensa… Creo que Kylo no imaginó que esa muerte iba a impactarlo de la manera en que lo hizo, y está en ese proceso de hacia dónde ir.

 

-¿Y cómo fue tu sentimiento como actor, al interpretar a alguien que asesina a su padre?

-¡Grandioso! (Risas) No, fue muy... La manera en la que rodamos esa escena fue realmente tierna. J.J. (Abrams, director de El despertar de la Fuerza), Lawrence Kasdan (guionista de la película) y yo hablamos de todo sobre mi personaje, analizamos lo que significa en la historia, pero de esa escena no hablábamos. Cada uno tenía sus propios pensamientos. Y la hicimos. Y en el medio de este enorme set, estábamos solo Harrison y yo. Y él fue muy amable y generoso, y todo ello me recordó lo genial que tienen estas películas. Esta enorme escala, la galaxia, y la guerra que sucede, pero para mí las escenas más excitantes para hacer son sencillamente aquellas en las que simplemente hay dos personajes hablando. Lo que debía ser una gran batalla en el espacio, fue un día muy memorable del rodaje.

-¿Kylo tiene algún remordimiento?

-Seguro, seguro. Tal vez, tal vez... Creo que no es una sola cosa. Hay un montón de sentimientos conflictivos, como debe ser. El guión es como un testamento, es para un público masivo.

-¿Es muy duro ser el nieto de Darth Vader?

-Seguro. Porque significa cosas muy diferentes para muchas personas. Es parte del desafío de interpretarlo. Está esta presión donde encontramos a Darth Vader en La guerra de las galaxias de 1977. Pero nuestras experiencias son distintas, el compromiso con el Lado oscuro es completamente diferente... No puedo decirte más.

-¿El director Rian Johnson te pidió algo muy diferente que J.J. Abrams?

-No es que me haya pedido algo diferente, es que ambos trabajan de manera diferente. La misma clase de desarrollo del personaje. Es lo mismo que en Paterson, que me mencionaste antes. El día de trabajo es más largo, el rodaje es más extenso, porque hay muchos elementos y muchas partes pueden salir mal, así que tenés que tener paciencia de una manera distinta. Pero el personaje, ¿son éstas las botas justas que llevo puesta? ¿Está bien que esto lo diga de esta manera? ¿Por qué estoy aquí? Todo el tipo de peguntas que podés tener en una pequeña película independiente lo tenés en una superproducción como ésta.

-Cuando filmaste con Jim Jarmusch, ¿él también rodaba con muchas tomas, repetía muchas escenas?

-Dependía de la escena. A él a veces le tomaba más tiempo, pero raramente, raramente. Es otra manera de filmar, que no esté bien ni está mal, simplemente es diferente, porque hay algo de libertad acerca de hacer muchas tomas y puestas de cámara, porque tenés muchas más opciones de contar la misma historia.

-Luego de trabajar con Scorsese, Eastwood, Jarmusch, he leído que manifestaste tu deseo de trabajar con Pedro Almodóvar. Pero puede no ser cierto...

-Oh, lo conocí, antes del año pasado. Me encantaría, está en mi lista de directores con los que me entregaría. Adoraría trabajar con él, o Michael Haneke.

-¿En qué cambió tu vida formar parte de la familia de “Star Wars”?

-Nada ha cambiado mucho. Es que estas películas han atravesado tantas generaciones, que hay púbico de 6 a 66 años. La conexión con ellos es muy vasta, muy amplia, así que eso significa que tenés que tomarte tu tiempo si tenés que planear alguna salida. Para estar solo es más difícil, pero aparte de eso, las cosas no han cambiado.

-Tal vez vos tampoco vos sepas cómo termina Kylo en esta nueva trilogía, pero ¿te gustaría participar en algún tipo de spin-off, sea a o no de tu personaje?

-Ja, eso hoy no depende de mí, no quiero pensar en ello.

-¿Qué aprendiste como marine que creés que te sirva ahora como actor?

-Creo que el sacrificio, el coraje y el compañerismo. El entregarse a una idea y saber que no estás solo en esa tarea.